Deberías hacer que un veterinario examine tu nuevo gato para buscar síntomas de enfermedades o parásitos. Idealmente, y especialmente si tienes otros animales en la casa, deberías hacer arreglos para que el gato sea examinado antes de que lo lleves a la casa.

El veterinario debería revisar la temperatura del gato, buscar pulgas o huevos de pulgas, lombrices intestinales, ácaros en los oídos, y verificar la salud y la vitalidad general, así como también actualizar las vacunas de ser necesario. Es también una buena idea que el veterinario haga exámenes al gato por enfermedades comunes.

Si tu nuevo gato no está aún esterilizado, habla con tu veterinario sobre cuándo sería un buen momento para efectuar una cirugía de esterilización. No asumas que tu gato es demasiado joven para la cirugía: nuevas investigaciones muestran que la esterilización realizada tan pronto como las 7 semanas no tiene efectos adversos en desarrollo físico y social del gato.

Vacunas recomendadas

Los gatitos jóvenes necesitan una serie de vacunas para ayudar a protegerles del Herpesvirus felino (Rhinotracheitis), Calcivirus, y Panleukopenia. Muchas vacunas comunes que se administran a los gatitos también protegen contra la clamidia. Para una mejor respuesta inmune, las vacunas se aplican a en intervalos de tres o cuatro semanas, desde las 7 o 9 semanas de edad, y hasta las 14 o 16 semanas.

Si tu nuevo gato es un adulto o un gato joven rescatado, puede que no haya recibido todas sus vacunas de gatito. En ese caso tu veterinario podría necesitar comenzar con la serie de vacunas en la primera visita que realices.

Las vacunas contra la rabia son buena idea si planeas permitir que tu gato salga fuera. La rabia está en aumento en animales salvajes, especialmente mapaches. La vacuna antirrábica es también obligatoria en muchos estados. La primera vacunación antirrábica puede aplicarse a las 16 semanas.

Muchos también vaunan sus gatos contra la leucemia felina. Esta vacuna es cara, pero se recomienda si a tu gato le permites salir fuera.

Hay una vacuna relativamente nueva que está disponible para la peritonitis infecciosa felina. Hay cierta controversia acerca de la seguridad y efectividad de esta vacuna. Muchos veterinarios no la recomiendan.

Exámenes recomendados

Haz que a tu nuevo gato lo examinen por exposición al virus de leucemia felina. Si el gato es positivo, necesitarás mantenerlo dentro de la casa, aislado de otros gatos, o correr el riesgo de infectar otros gatos.

Otros exámenes comunes son para el virus de inmunodeficiencia felino, y para la anemia infecciosa felina.

No es posible hacer exámenes directos por la mortal enfermedad peritonitis infecciosa felina (FIP). Existe un examen conocido como "Examen FIP", pero este exámen no detecta la enfermedad o el virus. Detecta la exposición a virus en la familia coronavirus (el FIP es uno de tantos coronavirus). Si decides utilizar el Examen Fip, ten en cuenta que sus resultados son muy difíciles de interpretar correctamente. Gatos perfectamente saludables son positivos en este exámen, incluso si jamás fueron expuestos al FIP. Si tu veterinario piensa que un gato aparentemente saludable tiene FIP basado en el resultado de este exámen, es recomendable que busques una segunda opinión.